El presente se llena de gris y no es cualquier gris el que veo. Todo es nublado... Hasta las voces de las gentes, sus pasos, su pensar. Todo se paró, hizo un quiebre entre aquella esperanza ingenua y lo obvio. La tristeza de saber que pronto iba a terminar aquel cansancio de no saber qué hacer.
Hay algo especial acerca de la muerte y los vivos. Nosotros, los vivos... No hay ser en este planeta tan lleno de luz, que se acostumbre a algo tan gris y oscuro como la muerte. Es eso abstracto que sin pensar nos quita del alma lo que elegimos para vivir. Alguien muy dichoso... Lleno de poder. La muerte.
Magníficos momentos son esos en los que sencillamente le quitamos el gusto y le ponemos color, la pena es que son muy pocos y efímeros. De ahí viene la magia.
Desde que nací me enseñaron a amar, a querer y apreciar. Nada importaba... La verdad es que no hay obstáculo alguno para amar. Yo soy un ser que ama y aprecia. Así se me enseñó, para eso fui creada.
El presente se llena de gris... El ambiente de hoy no me agrada para salir... Salgo porque la luz de este planeta, toda concentrada y mimetizada, se hizo una persona y es quién luego la convirtió en canción. Creó en mi alma algo significativamente grande.
Hasta entonces, cuando me toque lo abstracto y me lleve, la luz hecha canción, va a seguirme los pasos.
Gracias, Gustavo.
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