miércoles, 10 de abril de 2013
Ni vos, ni yo. Nosotros. 2
No es la mirada cuando uno está por dormirse... Sino el momento en donde las dos miradas se apagan cansadas de mirarse, para volver a encontrarse en el sueño compartido.
Verán... Llevo tiempo en esto del "amor", debo admitir que nunca me fue tan bien... Será porque no lo supieron valorar, será porque sencillamente no supe comprender la mente ajena. Y bueno, uno muy pocas veces puede, no?
El amor se puede conocer de varias maneras... Se puede apreciar, cantar, bailar, y se puede ser fanático de él. Como lo soy yo. Yo soy fan del amor porque me da todo para sentir como siente un fanático de cualquier otra "cosa". Me da calor, seguridad, compañía, decepciones, tristezas, largas esperas y por sobretodo FELICIDAD.
Ahora bien... Se puede ser fanático de una persona? Sí, por lo menos eso creo. Creo que una persona puede darnos eso, de ahí el fanatismo a un cantante, por ejemplo. Pero no quiero irme por las ramas... Quería hablarles de lo que genera una caricia, un mimo, un beso. Esas cosquillitas, esa sonrisa que se nos escapa en todo momento, incontenible y traviesa. Uno se desnuda a todo esto, saben? No físicamente, no todo es físico. Síno que desnuda su mente, su pensamiento y su cabeza. Cuando se está enamorado es más abierto a otras ideas porque indirectamente ejercita el entendimiento hacia la persona a la cual somos fanáticos. Aprendí muchísimo este último tiempo... Aprendí a tener paciencia y a saber querer como lo hacen los grandes. Porque el querer de los grandes es muy distinto. Es culto y lleno de códigos, es privado y mucho más respetuoso. Como en toda regla siempre hay una excepción, ésta por supuesto también las tiene.
En este juego se dicen muchas cosas, se dicen de más y todavía siguen faltando. Falta decir qué pasaría sí, falta el 'te quiero' inesperado y faltan verdades. Mentiras son las que sobran. ¿Ustedes piensan que es fácil decir lo que se siente, con la misma naturalidad con la que pedimos comida un fin de semana? Es muy difícil. Es difícil ser fanático y jugar al mismo tiempo. Se complica en muchos aspectos. El que no juega y se fanatiza, termina inmerso en la soledad que implica dar sin recibir. Hay ciertas reglas que se aprender rápido y otras que llevan años.
El que cumple con los requisitos, tendrá sus recompensas. Lamentablemente es así. Todo es una especie de trueque: 'Yo te amo y te dejo libre y te admiro, deberás intentar lo mismo'. Así es como se gana. Así es como hay que aprender y les aseguro que va a ser mucho mejor.
¡Nunca traicionen! Nunca lo hagan porque es uno de los más nefastos y catastróficos sufrimientos. Hay quienes dicen no poder soportarlo jamás y se aíslan a sentir. Algunos pocos continúan, aunque con menos confianza y por lo bajo. Lo importante es continuar.
Por eso, no importan las miradas. No es la mirada cuando uno está por dormirse... Sino el momento en donde las dos miradas se encuentran cansadas de mirarse, para que así, nunca dejen de brillar... Juntas.
Estoy hablando de:
lo que pienso,
lo que siento.,
una de las personas más lindas
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