La verborragia no siempre es el mejor remedio... Prefiero no dirigir palabra alguna que tener que esperar respuestas a medio dar... Siempre me dijeron que el respeto es lo primero, y en este caso yo soy muy irrespetuosa. Y si hablo es para amoldar lo que siento. Hacerlo más liviano...
Hoy lo compré con un beso. Así de fácil fue todo. Una pregunta, un beso y ya está. Ya es mío...
Tendría que dejar de pensar. Dejar de creer en los posibles enredos que trae todo esto. Es difícil, más para mi... Tengo el maravilloso don de hacer que los problemas me pesen infinitamente, que la culpa me mate y haga que ya no quiera continuar con nada de lo que tenía en mente seguir o empezar.
La verborragia... Dije tantas cosas que algunas me las pierdo en el olvido... Dije que no iba a permitirme enamorarme nunca de él y sin embargo acá estoy. Pensándolo, extrañándolo, imaginándolo... Todo al revés, todo como no tenía que salir.
De todas maneras no tengo de qué quejarme... Lo que siento es tan real como el amor que le tengo y él me tiene. Recibo continuas muestras de afecto y de cariño.
Caricias, mimos, abrazos... Miradas repletas de todo. Y él...
Él que es enteramente mío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario