Cuando por sentir lo que nunca sentí, me volví totalmente sentimental.
Leí muchísimo y me convertí en un libro.
En mí había millones de ellos. De todo tipo! Era impresionante...
Escuché silencios y música universal. La tuya, la de él, la de ella. Y me convertí en una canción.
Era perfecta! Tan concisa y melodiosa. Hasta había momentos en los que... Nada... No había sonido alguno. Increíble.
Cuando por vivir lo que nunca viví, me sentí totalmente viva.
Corrí por campos inmensos llenos de cielo y me convertí en gorrión.
En mí había tanta felicidad... Que ni te explico!
Conocí a muchas personas llenas de sonrisas en sus rostros, llenas de magia...
Me volví hechicera, supe las recetas que usaban y ahora reparto mi secreto y genero felicidad.
Cuando por saber lo que nunca supe, me volví totalmente inteligente y audaz.
Nadie podía mentirme, nadie podía lastimarme... Tenía total certeza de toda situación en duda.
Era muy rápida, era como un escudo... Eficaz...
Sufrí al principio, muchas veces es mejor no saber ni enterarse de nada.
En ese momento volví a la normalidad. No sé si es suerte o no... No importa mucho tampoco.
El otro día cuando por entender lo que nunca entendí, me volví comprensiva.
Entendí... Sólo eso.
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