Le cambio el nombre.
A la deriva, llevas el alma en el timón.
Vas por la vida, solo escuchando al corazón.
Buscas un puerto, buscas un cielo abierto lejos del dolor...
Tanto camino, tanto buscarte en otra piel.
A tu destino querías mantenerte fiel.
Princesa herida, el teatro de la vida cambia tu papel...
Sí... hay que cambiarle el nombre a Raquel.
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