miércoles, 1 de febrero de 2012

Desde hace un mes se inunda todo.

Se inunda porque de todas maneras estás y yo estoy y estamos. 
Juntos.
Si, juntos pero separados.
Porque los árboles separan, las casas separan, las personas separan, el viento separa, la distancia separa.


Voy corriendo para atrás y de atrás para adelante vuelvo y te doy un beso.
Después me miras y me decís que me extrañaste porque desde hace mucho que querías verme.
Y no me vas a ver ahora, tampoco me vas a ver mañana, ni pasado. 
Pero si me vas a ver este mes. Porque yo confío en que este mes te voy a ver.

Las sorpresas no me gustan, pero me gusta darlas. Y por eso en un mes te voy a visitar. 
En un mes no, porque en un mes es marzo, y yo quiero que aún siga siendo febrero. 
Aunque febrero no me gusta, igual sé porqué quiero verte este mes.


Cuando te abrace va a ser re lindo. 
Vos sos re lindo.
Bonito y dulce.
Dulce como el helado y la menta granizada que siempre dicen que es amarga, pero de todas maneras me encanta.
El Sambayón también.


Vamos a dormir como antes y no vamos a dormir nada porque era lo menos que hacíamos.
Voy a abrir los ojos, voy a verte al lado mío, voy a sonreír, a darte un beso y a volverme a dormir.



No quiero que se termine. 
Dicen que cuando se termina duele, y duele un montón más cuando no esperas que se termine... Dicen.
Además que si estás contento, pleno y feliz (very very happy), separarte es más difícil.

Por eso yo no me voy a separar de vos.
Porque me encanta así.
Porque me encantas y punto.

Y punto seguido porque seguimos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario