viernes, 1 de abril de 2011

Dulce abril.

Te pido, no me dejes. No me hagas sufrir. Te pido que me ames, me llenes de frío; me abrigues de calor. Que no me duela tu ida, que no me afecte tu ausencia. 
Te ruego, me extrañes, me necesites cuando no estoy. Que al pensarme no sientas penas, que las penas no vengan por mi. 
Te entrego lo que soy, lo que ves, lo que queda y resista. Mi música, mi aire, mi espacio... Mis besos, cariños, mis miradas. Te ofrezco mi felicidad, o lo que sea.
Dame lluvia, noches enteras de películas rodeadas de abrazos. Obligame a sentirte, a quererte despacio, a morir lento. Regalame muchas sonrisas, alegrías y aromas del verano.
Voy a agradecerte por volver cada año, por acordarte de mi. No permitas que me despida, que un "hasta luego" no sea un adiós frío y sin amor.
Dulce abril, olvida lo que era, recuerda lo que soy; enseñame más tu habilidad de vivir, de saber del futuro. Haz que crea en Dios, en mi y en ellos que me lastimaron.
Enamorame con tu ritmo, hace que sueñe con tu aroma y después decime que soy lo mejor de todo el tiempo. Como vos lo sos para mi.
                                                                                                              
    
                                                                                                                                Otoño~

2 comentarios: