Hace más o menos una semana que pensamos en casarnos. Sí, en casarnos. Sé que cuando esto pase, no habrá mucho tiempo de soltería. A decir verdad, no lo tendremos, porque vamos a estar casados. Sin embargo, es un paso gigante; yo me di cuenta de que él me ama… Al menos eso me plantea todos los días. Sí, nunca peleamos, cosa que es muy rara en las parejas. Es placentero no preocuparse sobre esos asuntos. Tomamos todo muy a la ligera, y no nos importa demasiado lo que nos puede llegar a inquietar. Solo nos alejamos de “ese mal” y todo vuelve bien. Siempre es así.
Nos casamos! Que emoción! Simplemente todo es lindo cuando estamos juntos. Además de que el sexo es mucho mejor. La pasión existe. Estoy feliz.
Día uno:
Hoy tuvimos una tarde productiva. Fuimos de compras, alquilamos un departamento a unos cuantos kilómetros de casa y en unas horas, nos vamos de luna de miel.
Día dos:
Por dios! Cada momento vivido, me ayuda a avivarme de que lo amo como es, y eso seguramente, se debe de notar.
Día 50:
El sexo es el mismo de antes. Que estúpida. Nada más que se siente diferente, porque los dos tenemos el mismo apellido, y el es de mi propiedad, yo de la de el. Una verdadera coartada. Pensé que era especial, que si estabas casada era diferentes.
Día 124:
No lo soporto. Es un chiquito de dos años y medio, que no quiere nada de lo que tiene, o quiere todo lo que no tiene. No sabe valorarme, no consulta conmigo para ningún plan. Es un desastre este tipo.
Día 281:
“Los planes del divorcio están siendo vistos por el juez. Yo sólo soy tu abogado”. Quiero irme de esta casa. Nunca me gustó, y el no es precisamente lo que necesito en este momento.
Día 347:
Hoy mis padres, consiguieron que pueda vivir en una casa más o menos a mi placer. Es justo para mi. Estoy feliz con esto. Y sin el, mucho mejor.
Día 462:
Nos estamos viendo. Empezamos a salir como los viejos tiempos, y todo está en orden. Desde luego, que esto era lo que queríamos siempre. Ya somos como antes. Estamos bien.
Nunca me voy a casar. No se ama más a una persona porque sea o no sea dueño de nosotros. Si de todos modos, nosotros pintamos nuestra realidad como queremos. No necesitamos de papeles, ni firmas, ni anillos comprometedores. Todo tiene que fluir. No es bueno regirse por una estructura, impuesta por dos ciegos que se lastiman. Cuando uno se casa, no siempre es lo mejor, no siempre suele ser lo esperado.
Esta historia, se me ha hecho saber a la larga de los años. Con diferentes “matrimonios”, personas alegres de su soltería y algún que otro comentario.
Me retiro sin más- Muchas gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario